
El músico salió de la quinta "Mi Negrita" y fue a un chequeo de rutina acompañado por Palito Ortega. Ya está trabajando en su nuevo disco y aseguró que nunca se portó tan bien en toda su vida.
Justo cuando algunos preparaban las pompas fúnebres y otros predecían el fin de un ícono del rock nacional, Charly García reapareció con una imagen feliz, saludable y con la calma reestablecida. Un poquito más gordo, vestido con un traje de marca y el pelo un poco más largo y peinado para atrás, Charly sale salió para uno de sus chequeos médicos acompañado de cerca por Palito Ortega.
Después de tres meses de hermetismo mediático durante los cuáles se corrieron rumores como que había muerto, o estaba completamente demente, Charly reapareció, más tranquilo y sociable que nunca, y hasta saludó a los fotógrafos, como en el caso de los de la revista Gente.
A veces no hace falta un millón de amigos: con unos pocos basta. Después de su paso por la clínica psiquiátrica Avril, García se recluyó en “Mi Negrita”, la quinta que Ortega tiene en Luján. Con el ambiente familiar del clan Ortega y un estudio de grabación a su disposición, Charly cambió de hábitos y se puso a trabajar.
Ahora no toma alcohol, fuma cigarrillos mentolados, organizó sus hábitos alimenticios – ahora come las cuatro comidas y ya subió seis kilos. Además, está revisando las canciones que ya tenía para su próximo álbum, Kill Gil, y está componiendo material nuevo.
El público fanático de García va a tener que esperar un poco más para verlo nuevamente sobre el escenario, ya que “la prioridad es su salud ”, como precisó a la revista Gentesu manager, Fernando Szereszevsky. Hace unas semanas festejó sus 57 años rodeado de sus amigos de siempre, como Nito Mestre, León Gieco, Fernando Samalea, el Zorrito von Quintiero, y el Negro García López.
Mientras tanto, Charly pasa sus días entre el estudio de grabación y la pileta de natación donde nada todos los días y disfruta de la Coca Cola bien fría y las empanadas tucumanas. Como el mismo García dijo: "Nunca me porté tan bien en mi vida".
Biografia
CHARLY GARCIA
Carlos Alberto García Moreno, nacido el 23 de octubre de 1951 en Buenos Aires, Argentina, más conocido como Charly García, es una de las figuras fundamentales de la música contemporánea argentina.
Cuando tenía 8 años, un conocido guitarrista folclórico llamado Eduardo Falú estaba en su hogar preparando un show íntimo en una fiesta familiar. Charly le dijo a su madre: «Me parece que el maestro tiene esa cuerda desafinada». Después de algunas pruebas caseras, la conclusión fue clara: el chico tenía oído absoluto.
SUI GENERIS
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Sui Generis surge de la fusión de dos bandas acústicas juveniles, que se hacían escuchar en los colegios de Caballito. Mientras cursaba la escuela secundaria, Charly García conoció a Carlos Alberto "Nito" Mestre. Junto a él y a Carlos Piegari, Beto Rodríguez, Juan Belia y Alejandro Correa formó Sui Generis, que, tras sufrir varias deserciones por diversos motivos quedó convertido en un dúo.
Tras grabar "Vida" (1972) al estilo folk norteamericano, el grupo comenzó a crecer en popularidad. Con un piano, una flauta y una temática muy influenciada por Bob Dylan, trascendieron las fronteras de los rockeros, para instalarse como representantes de un grupo más amplio de la juventud. Su segundo disco, "Confesiones de Invierno" (1973), tenía un mejor sonido y más justeza instrumental, pero mantenía el estilo característico del grupo. El 1974, para el tercero de sus discos, "Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones", Sui Generis se transforma en un cuarteto eléctrico, ya que se suman Rinaldo Rafanelli y Juan Rodríguez, en el bajo y la batería, respectivamente. Este profundo cambio desconcertó al público y frenó un poco el increíble éxito del grupo. De todas formas, se rescatan temas como "Las Increíbles Aventuras del Señor Tijeras" y "Pequeñas Delicias de la Vida Conyugal".
El desgaste, la censura, las interminables giras y la diferencia de gustos entre Nito y García llevaron a disolver la agrupación. Como broche de oro realizaron dos presentaciones en el Luna Park, el 5 de setiembre de 1975, con un lleno total y gente que quedó afuera. Un éxito inesperado hasta para ellos. Las 11 mil localidades puestas en venta se agotaron dos semanas antes del show. Decidieron agregar tres mil entradas más, que también desaparecieron de las boleterías rápidamente. Así se agregó una segunda función para la misma noche. En total: 25.600 espectadores. El recital se denominó "Adiós Sui Generis" y fue acompañado de un álbum doble y una película documental, ambos con el nombre del concierto.
PORSUIGIECO
En 1974, los líderes del rock acústico se reúnen para salir de gira. Sin un proyecto formal más que «compartir buenos momentos, divertirnos tocando y cantando», Charly García, Raúl Porchetto, Nito Mestre, León Gieco y María Rosa Yorio (por entonces la mujer de Charly) forman PorSuiGieco que, recién en 1976 y tras infinitas postergaciones y problemas, grabaron un disco con el nombre del grupo. El folk acústico de la propuesta original derivó en un estilo más eléctrico y elaborado, aunque sin perder la frescura que caracterizó a la agrupación.
LA MÁQUINA DE HACER PÁJAROS
La Máquina de Hacer Pájaros es un proyecto novedoso que abandona el folk tan exitoso del dúo Sui Generis para orillar el rock sinfónico. En su corta vida tuvo dos discos editados: "La Máquina de Hacer Pájaros" (1976) y "Películas" (1977).
Influenciado por en rock "elaborado" de Steely Dan y el sinfonismo de Genesis, Charly García logró dar forma a una de las mejores bandas argentinas en el género. «Eramos el Yes del subdesarrollo», sintetiza García. Pero, en aquella época, ninguno de los dos LPs de La Máquina de Hacer Pájaros alcanzaron el éxito anhelado, sino que debieron esperar un tiempo para ser reconocidos. La Máquina fue el intento más complejo y profundo de rock sinfónico en la Argentina, y en él, García introdujo la novedad de dos tecladistas simultáneos. Quizás este nuevo estilo fue la mayor barrera entre el grupo y el público, habituado a Sui Generis.
La Máquina de Hacer Pájaros se disolvió por problemas internos hacia 1977. Charly recuerda: «Yo me separé de La Máquina después de un show. Terminó y me fui a un hotel, en donde estaba Zoca - ya por entonces su mujer - y nos dimos manija para ir al Brasil. Yo había empezado a escuchar a Milton Nascimento y su música me dio vuelta la cabeza».
SERÚ GIRÁN
Apodados "los Beatles criollos", Serú Girán tiene como mayor virtud haber dado el paso fundamental para que el rock pasara a ser masivo. Si bien no es la primera "super-banda", es la primera que logra llegar tanto a las clases bajas como a la media-alta, "a los rockeros y a los chetos", para utilizar el léxico de la época. Con records de ventas y espectadores en sus shows, este grupo consiguó también fusionar varios estilos musicales, para alcanzar un sonido muy particular, característico de esta transición entre décadas.
Tras las peleas en La Máquina de Hacer Pájaros, Charly García tomó la determinación de dejar la banda y viajar a Brasil con David Lebón, su amigo desde la época de Sui Generis. Con la plata recaudada en el Festival del Amor alquilaron una casa por tres meses en Buzios, al norte de Río de Janeiro. A los dos meses Charly regresa a Buenos Aires para arreglar contrato con Oscar Lopez y Billy Bond. Una noche, en un pub donde se presentaba Pastoral, Charly quedó fascinado con la habilidad de Aznar en el bajo. Esperó a que terminara el show y fue a buscarlo a los camarines. Con la plata que había recibido como anticipo del contrato, costeó los pasajes a San Pablo de ellos y el de Oscar Moro, a quien ya había apalabrado para viajar.
Para "Serú Girán" (1978) contaron con la colaboración de Daniel Goldberg, quien tenía a su cargo los arreglos musicales y la dirección de la orquesta de 24 músicos que participó en algunos temas como "Eiti-Leda" o "Serú Girán". La complejidad armónica de este proyecto demuestra que, desde el comienzo, las ambiciones que tenían apuntaban mucho más alto que la del resto de los músicos nacionales de ese momento. El resultado final del disco los entusiasmó mucho: sonaba como una fusión de jazz-rock con música brasilera.
Para el segundo trabajo discográfico, "La Grasa de las Capitales" (1979), Serú eligió una propuesta mucho más directa. Eliminaron la orquesta, que no había sido totalmente aceptada por el público, y compusieron temas más simples y directos.
El siguiente álbum de Serú Girán se llamaría "Bicicleta" (1980). Años más tarde se recordaría el tercer disco de Serú Girán como lo mejor de la agrupación, llegándoselo incluso a comparar con "Abbey Road". Sin embargo, en ese entonces, los medios «especializados» no le atribuyeron al material tanta importancia. El disco "Bicicleta" - nombre que en un principio Charly había propuesto para el grupo, pero fue rechazado por el resto - fue presentado en Obras, el 6 y 7 de junio de 1980. En el escenario se podían observar ruedas de bicicleta, conejos y flores, algo que llamó la atención del público y de la prensa, por ser el primer grupo que tenía algún tipo de preocupación por la puesta en escena. El hecho se debió a que Serú Girán había delegado la responsabilidad escenográfica a Renata Schussheim, una vieja amiga de Charly. A partir de "Bicicleta", Serú Girán comenzó con sus grandes shows.
Un mes después, en agosto de 1980, se presentaron en el Monterrey Jazz Festival, en Río de Janeiro. Tradicionalmente, los representantes argentinos en este festival estaban más vinculados al jazz o al tango que al rock progresivo que proponía Serú. Ese año el concierto se dividió en dos partes. En la primera, se presentaban Serú, el guitarrista Pat Metheny y George Duke. El éxito obtenido por los argentinos en esa función fue tal, que los organizadores les ofrecieron volver a tocar en la segunda - la principal - junto a John McLaughlin, Hermeto Pascoal, Edgberto Gismonti y Weather Report. «Cuando tocaba McLaughlin, la gente patinaba y le tiraba avioncitos de papel. ¡Yo me quería morir! Si a McLaughlin le hacían eso, a nosotros nos achuraban», recuerda García. Sin embargo, esta predicción resultó completamente errónea. La principal razón de la respuesta favorable del público residió en la variedad de matices en los temas interpretados por ellos y, asimismo, algunos de éstos tenían una cadencia marcada que invitaba al baile. Este festival marcó dos hechos muy importantes para la vida del grupo. Por un lado, se hicieron conocer y dejaron una muy buena impresión entre los cariocas, hecho destacado incluso por la prensa argentina. Por el otro, allí fue donde Pat Metheny conoció a Pedro Aznar: el comienzo del fin.
"Peperina" (1981), el cuarto disco de Serú Girán, que se había empezado a grabar en abril, fue lanzado para fines de ese año. La historia de Peperina es conocida: «Quiero contarles una buena historia / la de una chica que vivió la euforia / de ser parte del rock / tomando té de peperina». El tema trata acerca de una señorita que escribía notas de rock en Córdoba. Siempre que Serú tocaba en esa ciudad, ella calificaba la presentación uno «un bochorno». De más está decir que, pese a sus defenestrantes críticas, los estadios se llenaban. Se dice que cuando escuchó «su» tema por primera vez, acotó que Serú Girán seguía sin gustarle, pero que García era "un buen sociólogo".
En enero del '81 Aznar es convocado por el guitarrista norteamericano Pat Metheny para incorporarse a su banda. Acordaron encontrarse en Estados Unidos, ya que Pedro viajaría al año siguiente para estudiar en la Universidad de Berklee. Este hecho marcaría el final de la banda. Cuando Aznar le anunció al grupo que se iba, todos decidieron tomarse un tiempo para reflexionar. Fue así que Charly viajó a Brasil para trabajar en su primer disco solista; David se tomó unas vacaciones en Punta del Este y Oscar se quedó en Buenos Aires.
"No llores por mí, Argentina" (1982) terminó siendo una recopilación en vivo de los éxitos más importantes de la banda, con la excepción del tema homónimo y "Popotitos", un cover del clásico tema.
SOLISTA
En el 1982 comenzó su carrera como solista. Raúl de la Torre le encargó la banda de sonido de su película "Pubis Angelical". Simultáneamente, grabó "Yendo de la Cama al Living". Ayudado por la difusión que se le daba en ese momento al Rock Nacional a través de los medios de comunicación, el disco tuvo una gran recepción en el público. Canciones antológicas surgieron de él, como por ejemplo "No bombardeen Buenos Aires", "Inconsciente colectivo" o "Yo no quiero volverme tan loco". Para este trabajo, la banda estaba formada por Willy Iturri en batería, Gustavo Bazterrica en guitarra, Cachorro López en bajo y Andrés Calamaro en teclados.
En su siguiente trabajo como solista "Clics Modernos", 1983, se inclinó más por el pop-rock, aunque la canción contestataria encuentra un lugar en, por ejemplo, "Los dinosaurios". Este material fue presentado en el estadio Luna Park, acompañado por Pablo Guyot (guitarra), Alfredo Toth (bajo), Willy Iturri (batería), Daniel Melingo (saxo), Fabiana Cantilo (coros) y un joven rosarino en los teclados: Fito Páez. Este disco no fue bien entendido por el público, pues incluía - por primera vez en Argentina - temas «bailables», es decir: el ritmo tomaba otra dimensión, recortando las letras, hasta entonces concepto primordial del Rock Nacional.
La trilogía esencial de García se completa con "Piano Bar" (1984), un álbum rockero que tiene en "Demoliendo Hoteles" y en "Raros peinados nuevos" a sus máximos logros.
Junto a Pedro Aznar - y no sin levantar cierta nostalgia - grabó "Tango" (1986). Su difusión fue muy escasa, pese a que dio la impresión que el proyecto daba para más.
En 1987 llegó "Parte de la Religión", considerado por muchos como el mejor disco del García solista. Este material fue grabado e interpretado casi en su totalidad por él, y alterna un rock fuerte con estribillos melódicos. Es, seguramente, uno de sus discos más prolijos y compactos, desde la tapa hasta el contenido de las letras. Ya para los shows en vivo, en julio, la banda que lo acompañaba era nueva: Carlos García López en guitarra, Fernando Lupano en bajo, Fernando Samalea en batería, Fabián Quintiero y Alfi Martins en teclados y nuevamente Fabiana Cantilo en los coros.
Tras componer en 1988 la banda de sonido de la película "Lo Que Vendrá", de Gustavo Mosquera (en la cual también interpretó a un enfermero), trabajó en su siguiente álbum solista, "Cómo Conseguir Chicas" (1989), esencialmente un trabajo de recopilación de canciones sueltas, que García, por diversos motivos, nunca había grabado.
Para poder lanzar su siguiente disco "Filosofía Barata y Zapatos de Goma" (1990), García debió sortear un juicio por "ofensa a los símbolos patrios" ya que ese LP incluía una versión del Himno Nacional Argentino, que, finalmente, terminó siendo autorizada por los Tribunales.
Ese disco mostró claramente la influencia de Prince en el estilo de García, influencia que se vería más notoriamente en "Tango 4", un disco compuesto e interpretado a dúo con Pedro Aznar. La idea era grabar un álbum con Gustavo Cerati, de Soda Stereo, que se llamaría "Tango 3". El puntapié inicial fue "No te mueras en mi casa" (incluido en "Filosofía Barata..." y continuó con "Vampiro", de "Tango 4". Sin embargo, por causas que siempre evadieron comentar, el proyecto quedó en la nada.
1993 fue un año de silencio discográfico, pero de mucha presencia en los medios. El veraneo en Punta del Este dejó varias páginas impresas sobre escándalos que siempre lo tuvieron como protagonista. Le siguieron varias internaciones en clínicas de desintoxicación. «¿No te da miedo vivir así?», le preguntaron. «No, me gusta. Es parte de la religión. Los que tienen miedo se van antes. Lo que pasa es lo de siempre: si me tiño el pelo o si me interno, soy tapa de todos los diarios. Si me dieran la mitad de ese espacio cada vez que saco un disco, vendería millones», contestó (Clarín, 16/02/93).
En julio de 1994 se lanza su muy publicitada ópera-rock "La Hija de la Lágrima". Como tal, este trabajo incluye muchos pasajes instrumentales y de virtuosismo. "La sal no sala" (junto a Juanse) y "Fax U" son los hits que sobresalen.
En febrero del '95 se presentó en el Festival Internacional de la Canción, en el estadio Mundialista de Mar del Plata, junto a Paralamas, Antonio Birabent y Fabiana Cantilo. Repasó algunos de sus éxitos y adelantó material de su nuevo disco "Estaba en llamas cuando me acosté" (1995), al frente de la banda ahora bautizada "Casandra Lange". Todos los temas fueron grabados en vivo, durante la gira por los balnearios de la costa. La placa tiene solamente dos canciones propias: "15 forever", que había quedado afuera de "Tango 4", y "Te recuerdo invierno", una melodía que García compuso antes de Sui Generis. Por otra parte, incluye once covers, entre ellos: "There's a Place" y "Ticket to Ride", de Los Beatles; "Positevely 4th Street" (Bob Dylan) y "Simpathy for the Devil", de los Rolling Stones. "Sweet Dreams", de Eurythmics, es el único tema que no respeta la época: «Lo que pasa es que conocí a Annie Lennox en Nueva York cuando estaba por grabarlo y me lo cantó a capella. No podía dejarlo afuera», se justificó Charly.
Aprovechando el furor de los recitales acústicos, García se presentó en el ciclo "Unplugged" de la cadena televisiva norteamericana MTV, con un show que incluyó temas de todas sus etapas y que fue puesto en el aire para toda Latinoamérica en julio y editado en CD para fines de ese mismo año.
En el verano del '99 fue la gran atracción del ciclo gratuito Buenos Aires Vivo III, organizado por el gobierno porteño en Puerto Madero. Más de 150.000 personas aclamaron a García en un show dedicado a los desaparecidos y registrado en vivo para el disco "Demasiado Ego". Ese mismo año volvió a la polémica, al organizar un recital privado para el presidente Carlos Menem. Ese show quedó registrado en "Charly & Charly" un disco de edición limitada que no salió a la venta.
Tres años debieron pasar para que García regresara al disco, y al formato de canción en sus creaciones. "Influencia" (2002) tuvo en "Tu vicio" el corte difusión, pero el resto del material es bastante más interesante que esa melodía pegadiza pero superflua.
"Rock and Roll YO" es el disco número 22 de Charly García, editado en el año 2003. Charly García bromeó diciendo que el disco se iba a llamar "Asesiname", como el corte difusión, pero tenía miedo de que alguien se lo tome en serio y lo mate. Obtuvo buenas críticas de los medios y una buena recepción en el público, es un disco lleno de matices y sonidos, que hacen que la desgastada voz de Charly García se integre perfectamente en las composiciones y pase a ser como un instrumento más, su corte de promoción fue Asesíname. Este disco fue dedicado a su ex guitarrista y amiga Maria Gabriela Epumer, quien fallecio en el año 2003.
Hablando de "Kill Gil", la verdad tuvo muchos problemas para que salga a la calle, aunque hubiera sido mejor que se quedara un poco mas en el horno porque es bastante flojito.